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domingo, 6 de julio de 2008

Alejandro Valverde se exhibe y se viste de amarillo en Plumelec.

Comenzaba el Tour. Huérfano, con un dorsal nº 1 falso. No fue Evans quien llegó de amarillo a los Campos Elíseos el pasado verano. Fue Alberto contador. Ese espigado chaval de Pinto, que este año ha ganado el Giro de Italia, ese. Ese prodigio menospreciado por ASO. No valen excusas. Por mucho que lo quiera negar Prudhomme. En ASO se mueren por presenciar un fracaso del ciclismo español. Pero se las llevan dobladas siempre. Un día de Tour y tenemos líder español. Otro componente de su lista negra. De su prolongada lista negra. Se trata de Alejandro Valverde, que en una demostración de explosividad rebasó a Kim Kirchen en el repecho en cuya cima estaba situada la línea de meta, por la cual pasó primero el murciano.


Brest tenía el honor de ser la localidad elegida como punto de partida del Tour de Francia 2008. En ella confluían cerca de doscientos corredores dispuestos a dejar huella sobre el asfalto francés. Una vez recorridos los ocho kilómetros neutralizados, en los que los corredores dejaban atrás el placer y la relajación y emprendían el duro y largo camino hacía París, y más de uno hacia la gloria, alentados por el por el fervoroso público. Una vez lejos del bullicio de Brest, llegó elturno de los aventureros, y los privilegiados que conformaron la primera escapada seria del Tour 2008 fueron José Luis Arrieta (AG2R), Rubén Pérez (Euskaltel), Bjorn Schröder (Milram), Thomas Voeckler (Bouygues), David de la Fuente (Saunier Duval), Lilian Jégou (Française des Jeux), Stephane Augé (Cofidis) y Geoffroy Lequatre (Agritubel).


El primer día de carrera no estaba concebido para ser un paseo en el que los ciclistas pudiesen disfrutar del esplendor y verdor de la Bretaña. El recorrido constaba de cuatro cotas de cuarta categoría, dispersadas a lo largo de un quebrado recorrido por la Bretaña francesa. El duelo de la jornada fue el librado por Thomas Voeckler y Bjorn Schröder, con el jersey de copos rojos que acredita como rey de la montaña como foco de la disputa. Curiosamente, el resultado final de la disputa quedó empatado a puntos, y hubo de resolverse en meta, la cual atravesó antes Voeckler. La primera nota negativa de la carrera la constituyó la retirada del hijo del mítico Gilbert Duclos-Lasalle, longevo ganador en Roubaix. Hervé se cayó en el avituallamiento y se fracturó la muñeca, poniendo fin a su participación en la Grande Boucle. Las caídas hicieron también acto de presencia a unos cincuenta y cinco kilómetros de meta, en una montonera en la que los principales damnificados fueron Fabian Wegmann (Gerolsteiner) y el conflictivo Jimmy Casper (Agritubel), aunque sin daños importantes.

A falta de treinta y cuatro kilómetros para la línea de meta se marcharon en un agonizante intento Stephane Augé (Cofidis) y David de La Fuente (Saunier Duval). Ocho kilómetros después el grupo alcanzó a los perseguidores, pero el dúo no daba su brazp a torcer y se mantenían bravamente. Sin embargo, el trabajo de Caisse d´Epargne y Crédit Agricole daba sus frutos y recortaba diferencias. Mientras, habría dos sorpresas desagradables aún reservadas. A poco más de veinte kilómetros para meta, el catalán Xavi Florencio se vería involucrado en una caída y perdería cualquier opción de un hipotético triunfo. La sorpresa saltaría cuando a nueve kilómetros del final el primer hombre importante de cara a la general se vería perjudicado por una caída. Juan Mauricio Soler, último ganador de la clasificación de la montaña y vencedor en Briançon el pasado año, se vería envuelto en una nueva montonera que le conduciría al suelo. El colombiano ya se había caído en la undécima etapa del Giro, sufriendo una microfractura en su aún maltrecha muñeca.

El pelotón continuó su marcha, ajeno a los problemas de Soler, y a falta de siete kilómetros para la llegada atraparía al valiente dúo que aún conformaba la cabeza de carrera. El potente Columbia (antiguo High Road) tomaría los mandos a menos de cinco kilómetros para el final, y su trabajo se vería culminado con un durísimo contraataque a un ataque de Stefan Schumacher por parte de Kim Kirchen, que consiguió a falta de cuatrocientos metros una ventaja suficiente como para pensar en el amarillo. Pero no contaba con Alejandro Valverde, que conducido por Iván Gutiérrez, salió del enmarañado pelotón como una exhalación para rebasar con una impresionante suficiencia a Kirchen e imponerse con autoridad en meta. Digno de verse. Calcado a aquel final de etapa en la Vuelta a España 2006, cuando Alexandre Vinokourov, tras dejar atrás a Janez Brajkovic, afrontaba con una holgada ventaja los últimos quinientos metros del Alto de El Morredero y fue rebasado en una empinadísma curva por Valverde,rocedente del grupo de favoritos, aparentemente muy lejano al kazako. Lo sentimos Prudhomme. Alejandro ya es amarillo, esperemos que también lo sea en la capital francesa.

Además, paralelamente aprovecho para comunicar que el bicampeón del Giro de Italia, Paolo Savoldelli (LPR), colgará la bicicleta a final de temporada. 'El halcón', de treinta y cinco años de edad, es un corredor muy compelto, destacado en descenso y contrarreloj, aunque también se defiende en montaña. Entre sus principales logros están los Giros de Italia de 2002 y 2005.

Clasificación de la etapa y general provisional.

1. Alejandro Valverde (GCE) 04:35:07
2. Philippe Gilbert (FDJ) 1
3. Jérôme Pineau (BTL) m.t.
4. Kim Kirchen (THR) m.t.
5. Riccardo Riccó (SDV) m.t.
6. Cadel Evans (SIL) m.t.
7. Frank Schleck (CSC) m.t.
8. Filippo Pozzato (LIQ) m.t.
9. Óscar Freire (RAB) m.t.
10. Óscar Pereiro (GCE) m.t.

2 comentarios:

Fernando dijo...

Alex, me voy de vacaciones hasta Septimebre. No podré escribir excepto algún día aislado. Si conoces a alguien que quiera hablar de tenis y del Tour, estaré encantado de que me releve.
Saludos.

Alex Jiménez dijo...

No te preocupes.

Otro año sin Puerta